La negociación de la empresa con sus acreedores: el preconcurso Reviewed by Momizat on . La comunicación del preconcurso al juzgado no supone, por sí misma, la alteración en la actividad ordinaria de la empresa   La Ley Concursal dice que una e La comunicación del preconcurso al juzgado no supone, por sí misma, la alteración en la actividad ordinaria de la empresa   La Ley Concursal dice que una e Rating: 0
Inicio » Concurso de acreedores y reflotamiento » La negociación de la empresa con sus acreedores: el preconcurso

La negociación de la empresa con sus acreedores: el preconcurso

La comunicación del preconcurso al juzgado no supone, por sí misma, la alteración en la actividad ordinaria de la empresa

 

La Ley Concursal dice que una empresa en deudas deberá solicitar la declaración de concurso de acreedores dentro de los dos meses siguientes a la fecha en que sea conocedor de su estado de insolvencia. Sin embargo, la propia normativa concursal permite al deudor beneficiarse de una moratoria, acudiendo al instrumento de la comunicación de iniciación de negociaciones con sus acreedores. Es lo que se conoce  como “preconcurso” y de lo que les vamos a hablar hoy.

El preconcurso es un instrumento que permite al deudor poner en conocimiento del juzgado que se encuentra en situación de insolvencia y que ha iniciado negociaciones con sus acreedores para:

  • alcanzar un acuerdo de refinanciación (a fin de evitar el concurso de acreedores) o
  • para obtener adhesiones a una propuesta anticipada de convenio, con el objetivo de agilizar la tramitación y garantizar el buen fin de un inminente procedimiento concursal.

 Con el preconcurso se puede alcanzar un acuerdo de refinanciacion a fin de evitar el concurso de acreedores FUENTE pixabay.com

Con el preconcurso se puede alcanzar un acuerdo de refinanciación a fin de evitar el concurso de acreedores

FUENTE: pixabay.com

 

Para comunicar que se han iniciado las negociaciones se ha de hacerlo dentro del plazo de los dos meses siguientes a la fecha en que el deudor haya conocido su situación de insolvencia. El deudor tiene un plazo de tres meses para alcanzar un acuerdo con sus acreedores, ya sea de refinanciación, o las adhesiones a una propuesta anticipada de convenio concursal. En el caso de que el deudor no alcance el acuerdo, una vez finalizado el plazo trimestral comentado, dispone de un mes para presentar la solicitud de declaración de concurso de acreedores.

La finalidad de acudir al preconcurso dependerá de las pretensiones que persiga la empresa deudora, en función de su situación concreta y de las posibilidades de una superación inmediata, o no, de la insolvencia, pues puede dirigirse a un agotamiento de todas las posibilidades de acuerdo con sus acreedores (o, al menos, con los principales) que le permita superar la situación de insolvencia y, por tanto, evitar el procedimiento concursal; o bien, cabe que pretenda la consecución de las adhesiones de acreedores suficientes a una propuesta anticipada de convenio, de tal forma que permita agilizar la tramitación del futuro, e inevitable, procedimiento concursal.

La comunicación del preconcurso no supone, por sí misma, la alteración de la actividad ordinaria de la empresa, ni incide en sus órganos de administración, en cuanto se mantienen con plenitud de facultades de representación, administración y gestión. De hecho, está obligada al cumplimiento de las obligaciones, tanto contractuales como legales, y debe atender a sus obligaciones de pago conforme a sus respectivos vencimientos.

 La comunicacion del preconcurso no supone la alteracion de la actividad ordinaria de la empresa FUENTE pixabay.com

La comunicación del preconcurso no supone la alteración de la actividad ordinaria de la empresa

FUENTE: pixabay.com

 

Si el deudor no supera la situación de insolvencia que le ha llevado al preconcurso, fundamentalmente mediante un acuerdo de refinanciación con sus acreedores estará obligado a solicitar la declaración de concurso.

El mero hecho de que no se alcancen acuerdos con los acreedores no supone motivo de responsabilidad para los administradores, porque no se exige que haya un resultado de éxito. No obstante, si se interpretara que el preconcurso ha tenido la finalidad meramente dilatoria del concurso con la agravación de la situación de la insolvencia de la empresa y el incremento de su deuda por la demora, podría dar lugar a una eventual calificación culpable del concurso de acreedores y a la consiguiente responsabilidad de los administradores.

Si su empresa pasa por una situación complicada y no sabe cómo actuar, consulte con abogados y asesores expertos. Pueden ayudarle con muchas garantías en este proceso.

 

 

About The Author

Deje su comentario

Subir