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Cómo gestionar una empresa en crisis

Analizar la situación con una mentalidad abierta e intentar transformar una debilidad en una oportunidad puede suponer un cambio

 

Cuando las cosas van mal en una empresa es normal que cunda el pánico y las primeras medidas que se suelen tomar (recortes de plantilla, paralización de inversiones, reducción de gastos…) no suelen ayudar a mejorar la situación de una empresa en crisis, ni dan seguridad a trabajadores, inversores o clientes.

 

Para una empresa en crisis es complicado intentar que la situación no se escape de las manos y que las decisiones que se tomen se vean como algo necesario. Para que eso no ocurra es importante seguir una serie de reglas que pueden ayudar a gestionar la situación y salir de ella:

 

  • Cambiar de mentalidad. Lo que servía en tiempos de bonanza ya no sirve en tiempos de crisis y eso exige un cambio de mentalidad del empresario. Por ejemplo, antes cuando no había liquidez se recurría a un mayor endeudamiento, pero ahora hay que buscar alternativas porque los bancos o los acreedores no van a aceptar tan fácilmente esa opción.

 Lo que servia en tiempos de bonanza ya no sirve en tiempos de crisis a una empresa FUENTE pixabay.com

Lo que servía en tiempos de bonanza ya no sirve en tiempos de crisis a una empresa

FUENTE: pixabay.com

 

  • Dejarse aconsejar por asesores expertos. Este punto está muy relacionado con el cambio de mentalidad del empresario. Primero tiene que reconocer que la situación escapa de sus manos y que necesita ayuda, externa o interna, para poder llevar a cabo el reflotamiento de su empresa. Una vez aceptada esa realidad, hay que ponerse en manos de expertos que puedan asesorarle sobre el camino a tomar y a desarrollar las acciones necesarias para evitar que la empresa llegue a una situación no deseada como es el concurso de acreedores.

 

  • Analizar la realidad con perspectiva. Para ello es necesario desarrollar un plan de viabilidad de la empresa y llevarlo a cabo. Este plan nos mostrará en qué situación se encuentra la compañía, cuál es su posición con respecto a la competencia y marcará las líneas de acción necesarias.

 

  • Actuar con cabeza. Puede que sea imprescindible acometer un ERE (Expediente de Regulación de Empleo), pero a veces eso no soluciona las cosas y es preferible cerrar líneas de negocio que generan pérdidas o eliminar clientes o productos que no son rentables. El plan de viabilidad nos deberá mostrar cuál es el mejor camino a seguir.

 

  • Asumir la responsabilidad. Aunque no sea culpa del empresario, éste debe asumir la responsabilidad de la situación ya que, al fin y al cabo, la empresa es suya. Esto significa que es el que debe dar la cara ante trabajadores, acreedores y clientes para explicar el porqué se ha llegado ahí y qué medidas se van a tomar para solucionarlo.

 Dejarse aconsejar por asesores externos puede marcar la diferencia entre salir de la crisis o entrar en concurso FUENTE pixabay.com

Dejarse aconsejar por asesores externos puede marcar la diferencia entre salir de la crisis o entrar en concurso

FUENTE: pixabay.com

 

  • Desarrollar un plan de comunicación. No es necesario que comunique todo lo que se está haciendo (eso podría dar mucha ventaja a la competencia), pero sí que se deben explicar las acciones que se están realizando para el reflotamiento de la empresa y el porqué. Además debe haber un único interlocutor, que transmita confianza, porque así no caerá la productividad de los trabajadores y los clientes y acreedores se sentirán más seguros.

 

  • Control permanente de todas las áreas de gestión. Hay que llevar un seguimiento minucioso y eficaz de todos los departamentos, para saber cómo están funcionando las acciones implementadas y poder cambiar el rumbo rápidamente si es necesario.

 

 

Para una empresa en crisis seguir estos consejos puede marcar la diferencia entre entrar en concurso de acreedores o salir adelante. Lo principal es tomar las decisiones adecuadas y aplicarlas de manera estructurada y reflexiva, para que su ejecución sea factible y no cause más problemas a la compañía.

 

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